
Nuestra tecnología de fabricación de carbono de gran resistencia a los impactos. Comenzamos con un tipo de fibra de carbono desarrollada por los militares para blindajes antibalas. Es cara, poco común y está bajo control gubernamental. Para impedir que caiga en manos equivocadas y se utilice para acciones militares, tenemos que firmar documentos que justifiquen el uso de cada kilogramo de fibra que compramos. Se trata de un material muy serio.
Las resinas que empleamos son de gran dureza y resistencia a impactos, igual que las utilizadas en la construcción de bates de béisbol de carbono; ligeras, rígidas y diseñadas para soportar miles de ciclos de deformación. Combinamos estas fibras y esta resina en una estructura laminada diseñada para maximizar las prOPIedades anisótropas (específicas de la dirección) de las fibras, obteniendo una estructura de carbono extremadamente ligera, extremadamente rígida y capaz de absorber enormes impactos sin dañar ni perder la integridad estructural.
Únicamente después de que el cuadro haya pasado todas nuestras duras pruebas de fatiga y destrucción, podremos volver atrás y empezar a añadir las fibras de alto y ultra-alto módulo más rígidas, pero más frágiles, para mejorar la rigidez estratégicamente y armonizar la sensibilidad de conducción. Con el empleo de estas fibras más frágiles en zonas protegidas y solamente para incrementar la rigidez, sin contar con ellas para lograr fuerza, podemos crear cuadros superligeros y rígidos que también sean increíblemente duraderos y seguros. Y puesto que el cuadro completo está fabricado a partir de esta combinación fuerte y duradera, ofrece una mejor durabilidad general que los escudos de carbono o las secciones recargadas.