Consejos profesionales del Speed Shop.
Fotografía de Jake Hamm.
"Trucos" para que tu eMTB sea más rápida y precisa.
Cualquier eMTB vive una doble vida.
Una, ahí fuera, en los caminos.
La otra, en el soporte del taller de casa.
La segunda nos dice cómo va a serla primera.
Eric Seifert, Técnico de Desarrollo de Productos de Cannondale, sabe cuál suele ser el origen de una ruta que se tuerce. Ve los mismos culpables, una y otra vez. Olvidarse de instalar una actualización. Suciedad donde no toca. Algún tornillo flojo. Componentes de la transmisión desgastados. Pequeños descuidos que nos hacen perder el tiempo. Nada dramático. Pero bastante molesto.
Así que hemos hecho esto. Consejos profesionales del Cannondale Speed Shop. Los puntos a revisar para mantener las eMTB cargadas, bien ajustadas y listas para darlo todo.
1. Empieza con el teléfono.
Antes de la primera subida, ocúpate de la parte digital.
Registra la bicicleta en el sitio web de Cannondale o en la aplicación de Cannondale. Obtén los datos de configuración. Registra la bicicleta para la garantía. Familiarízate con la bicicleta antes de que ella empiece a mostrar síntomas. Luego, carga cada aplicación vinculada a la electrónica. Motor Transmisión electrónica. Todo.
El taller de Eric ve esta situación en muchas ocasiones: la bicicleta empieza a actuar raro, parece que el mundo se va a acabar, pero al final la solución está en una actualización de firmware que nadie se molestó en instalar.
Mantén el software al día. Ahorra muchos problemas.
2. Recarga a tope, si es necesario.
El cuidado de la batería empieza mucho antes de llegar al sendero.
Mantén la bicicleta cargada con algo de sentido común. Recárgala por completo cuando el plan de ruta lo exija. Conoce el sistema. Conoce la autonomía de tu bici. Aprende cuánto consume en función de los modos de asistencia que elijas. No hagas conjeturas, te pueden hacen perder el día.
Una batería cargada te hace empezar más despreocupado. Y sin ese estrés por la autonomía, tu técnica será más precisa.
3. Lávala con sentido común.
Una eMTB es resistente. Eso no la convierte en submarino.
Olvídate de las espectaculares hidrolimpiadoras de agua a presión. No hay necesidad de poner en apuros a los retenes, conectores, puertos de carga o al propio motor a base de manguerazos. Sobre todo, ve con cuidado alrededor del motor. Retira la batería cuando el sistema así lo requiera. Limpia todo lo que puedas a mano. Seca con aire la humedad de los contactos y puertos. Mantenla limpia, pero sin ser agresivo.
El truco de Eric después del lavado es sencillo. Una pasada rápida con la bayeta a la carcasa del motor previene la entrada de humedad y evita que la suciedad se pegue fácilmente.
Bicicleta limpia. Comunicación nítida. Menos sorpresas.
4. Limpia los sensores
Los sensores trabajan con unos márgenes minúsculos.
Pasa un trapo seco al imán del sensor de velocidad o al sensor del disco y asegúrate de que nada pueda interferir en la lectura. El barro, la mugre, la suciedad del taller... todo eso puede entorpecer la comunicación del sensor. Y entonces la bicicleta empieza a decir tonterías.
Una limpieza de apenas treinta segundos puede ahorrar unos buenos minutos después buscando el problema.
5. Revisa los puntos críticos.
Ahora pasa a lo mecánico.
Revisa los tornillos de fijación del motor. Revisa los soportes de la batería. Revisa los cables. Revisa el apriete de las bielas. Revisa las pastillas de freno. Revisa la tensión de la rueda trasera. Las eMTB someten al cuadro a un esfuerzo real, y la parte trasera se lleva la peor parte.
Las partes con holgura, con el tiempo, son un problema serio.
Ha llegado el momento de usar las manos para revisar la bicicleta, hay que ir más allá de la inspección visual. Tantea en busca de holguras. Presta atención a los ruidos, en busca de pistas. Localiza el problema a tiempo.
6. Lee la línea de desgaste.
Muchos ciclistas cambian de marcha sin liberar presión de los pedales. Lo hacen más de lo que ellos mismos creen. Pero la bicicleta lleva un registro, y deja huellas.
Así que inspecciona la cadena. Inspecciona el cassette. Inspecciona el plato. Una eMTB estruja mucho más la transmisión, especialmente cuando la ruta se vuelve exigente o el ciclista es ambicioso. Detecta el desgaste antes de que empiece a devorar las piezas más caras.
Una bici rápida con una transmisión cansada se siente a medio gas. Nadie quiere eso.
7. Guarda la llave en un lugar controlado.
La llave de la tapa de la batería es pequeña. El ajetreo es elevado al inicio de la ruta.
Guarda la llave en un lugar que tenga sentido que esté ahí. Un bolsillo de la mochila. El llavero del coche. Un hueco en la caja de herramientas. Siempre en el mismo lugar en cada salida. Así no tendrás que buscar en todos los bolsillos. No tendrás que maldecir creyéndola perdida. Y la ruta no se retrasará por algo tan pequeño.
Esta costumbre te ahorrará sustos y tiempo.
8. Cuando la bicicleta da error
Los códigos de error no son para entrar en pánico. Hay que seguir un protocolo.
Empieza con la app del motor y busca actualizaciones. Un sistema desactualizado puede generar un drama que en realidad no lo es. Si el código de error persiste, contacta a tu distribuidor local y deja que ellos den el siguiente paso con las herramientas adecuadas.
Para lo demás, ten a mano el sitio web del fabricante. Es un lugar útil para consultar información respecto al mantenimiento antes de que un pequeño problema se convierta en un problemón ficticio.
Conclusión
Estas son las reglas del juego.
Mantén el software al día. Mantén la bicicleta limpia. Mantén los sensores limpios. Mantén los tornillos del cuadro apretados. Vigila el desgaste. Guarda la llave donde en un lugar con lógica fácil de encontrar.
Y luego, sal a rodar.
Una eMTB recompensa con diversión al ciclista que le presta atención. Funciona bien desde la primera pedalada, y se mantiene así hasta finalizar la ruta.
Sigue la rutina.
Quédate con la recompensa.
Sal a rodar.