Jolanda takes Flight
Fotografía: Johannes Höhn @Pangea y Michele Mondini
Nacida de las montañas, construida para la ciudad.
Jolanda Neff sabe bien cómo se comporta una bicicleta rápida. Tiene un Oro olímpico. Un título mundial. Títulos europeos. Títulos nacionales. Victorias en la Copa del Mundo. Años de competición en la categoría Élite del MTB le han enseñado a conocer la bicicleta y saber diferenciar de qué partes se puede extraer más velocidad y de cuáles no. La dirección y rueda delantera. El cuadro. El valor de esa fracción de segundo en la que a la acción del ciclistas la bici responde, o no.
FlyingV I Jolanda Neff takes Flight
Barcelona es un terreno de pruebas ideal para la FlyingV. La ciudad tiene muchas subidas, calles estrechas, amplias avenidas, y todo cambia muy rápido. Las calles exigen una bicicleta que se mantenga ligera en la mano, receptiva bajo carga y lista para cuando la ruta cambie. La FlyingV responde a esas demandas con comportamiento heredado de la competición, adaptado a un entorno urbano.
Jolanda pudo apreciarlo de inmediato. El cuadro respondió con la misma rapidez a la que tan acostumbrada está de las bicicletas de montaña. Directo. Inmediato. Listo para adaptarse cuando la calle cambia. "Tiene la misma precisión en la que confío en las carreras, solo que ahora estoy en un entorno diferente. Se puede sentir el gran trabajo de ingeniería. Se conduce como la bicicleta de alto rendimiento que es". Esa reacción es el núcleo de esta historia, porque la FlyingV traslada la genética del MTB a la ciudad a través de la ingeniería del carbono, una geometría adaptada y la radical estética de una bicicleta legendaria de Cannondale.
Esa imagen quedó plasmada para la historia. Hace años, la Delta V rompió moldes, y le dio a Cannondale una silueta única e inconfundible. La FlyingV se ha diseñado en carbono con esa misma estética, con funciones reales para la ciudad. El tubo superior bajo abre el cuadro para facilitar el paso de la pierna, mientras que facilita el transporte. La construcción íntegra en carbono proporciona ligereza, rigidez y una respuesta inmediata. La asistencia del motor Bosch entra y sale suavemente, aportando una gran naturalidad al pedaleo. Los guardabarros de carbono completan el conjunto, y transmiten velicidad desde el puesto de mando hasta el portaequipajes.
Esa línea tiene peso porque proviene de una ciclista que sabe cuándo un cuadro responde bajo presión. La FlyingV traslada el instinto de competición del "Cannondale Factory Racing" a las calles de la ciudad. El terreno puede cambiar, pero la sensación no tiene por qué hacerlo.
Nacida en las montañas.
Alma de ciudad.